lunes, 28 de junio de 2010

Así nos tienen


TODO UN PROFESIONAL EN LO SUYO...


Una señora, con su hijito de 4 años, está comiendo en un restaurante.
En un descuido, el chico mete una moneda en la boca y se atraganta. La madre intenta hacerle escupir la moneda golpeándole la espalda, dándole palmadas en el cuello, sacudiéndolo, sin éxito.
El chico ya comienza a dar muestras de asfixia y la madre, desesperada comienza a gritar pidiendo auxilio.
Un señor se levanta de una mesa cercana, y con pasmosa tranquilidad sin decir palabra alguna, le baja los pantalones a la criatura, toma sus pequeños testículos, los aprieta con fuerza, y tira hacia abajo violentamente.
Al mismo tiempo, le mete el dedo mayor en el culo sin anestesia.
Automáticamente, el niño -ante el dolor irresistible- escupe la moneda, y el señor, con la misma pasmosa tranquilidad con la que se acercó, regresa a su mesa sin decir palabra.
Al rato, la señora, ya tranquilizada, se acerca para agradecerle que haya salvado la vida a su hijo, y le pregunta:
- ¿Usted es médico?
- No, señora, no soy médico ..,


....soy de la AFIP.. ..

jueves, 24 de junio de 2010






LA IMPORTANCIA DE LOS BIZCOCHITOS Y EL MATE

Dos leones huyeron de un zoológico. En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
Uno fue para el monte y el otro para el centro de la ciudad.
Los buscaron por todos lados y nadie los encontró.
Después de una semana y para sorpresa de todos, volvió el león que había rajado al monte.
Regresó flaco, famélico y afiebrado.
Fue reconducido a la jaula.


Pasaron tres meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo.
Estaba gooooordo, sano, desbordante de salud.
Al ponerlos juntos, el león que huyó para al monte le pregunta a su colega:
-¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresás tan bien de salud?
Yo que fui al monte y pese a la época de veda, no hay un solo bicho para morfar.

Cagado de hambre, decidí entregarme.

El otro león le explicó:
-A mí me pasó todo lo contrario. Estoy en Argentina, me dije, voy a un lugar donde difícilmente me busquen y me escondí en la Municipalidad.

Cada día me manducaba a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
-¿Y por qué te pescaron? ¿Se acabaron los funcionarios?
- Nada de eso... Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo.
Ya había comido a 20 Asesores, 8 Directores, 5 Coordinadores, 22 Secretarias Privadas, 20 Gremialistas, 15 Jefes de Hogar, y nadie notó que habían desaparecido.

Pero el día que me comí al Ordenanza que se encarga de servir los bizcochitos y el mate..... se pudrió todo!!!!!